miércoles, 29 de febrero de 2012

Gestión de proyectos

Esta semana, en clase, hemos visto un aspecto relacionado con el mundo laboral de la traducción, aunque no tanto con la traducción en sí misma: la gestión de proyectos. 
Se trata de algo muy necesario para el día a día de un traductor profesional que tiende a dejarse de lado en muchas ocasiones.
Imaginémonos la siguiente situación: nos encargan un proyecto de traducción que tiene que reunir una serie de requisitos (traducción, corrección, revisión, maquetación...) en un tiempo determinado. Antes de ponernos a traducir como locos, hay que gestionar y diseñar un planning de cómo vamos a repartir el tiempo que tenemos y si vamos a necesitar ayuda de otros profesionales. Hay que calcular el número de horas que vamos a tardar en realizar cada una de las fases del proyecto y, si sobrepasan el tiempo del que disponemos antes de hacer la entrega, no nos queda otra que contratar a gente. 
Una vez que tomamos esta decisión, hay que repartir el trabajo, calculando qué va a hacer cada uno y cuánto tiempo le va a llevar. Así, cuando ya sepamos cuanta gente necesitamos para entregar nuestro trabajo a tiempo, tenemos que asignar a cada persona y función una fecha de inicio determinada (y una duración) que dependerá del resto de trabajos.


¡Ojo! Recordad que sois vosotros los que pagáis a vuestros colaboradores, por lo que, cuantos menos, mejor; siempre y cuando no se sobrepasen las 8 horas de la jornada laboral.
En conclusión, se trata de una práctica importantísima para realizar correctamente un encargo sin morir en el intento, aunque supone un auténtico encaje de bolillos... ¡Paciencia!


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