lunes, 21 de mayo de 2012

Conclusiones

¡Hola a todos por última vez!
A pesar de que el plazo para realizar entradas en el blog acabó el día 18 de mayo, me gustaría, en esta última entrada, hacer una especie de conclusión de lo que ha supuesto para mí la asignatura de Informática aplicada a la traducción
En primer lugar, me ha hecho relacionarme con muchos programas y conceptos que no conocía y que, sin duda, son de vital importancia para la labor traductora profesional; pues nos ahorran mucho tiempo y esfuerzo y, además, nos pueden ayudar a mejorar muchos aspectos de una traducción haciendo, por ejemplo, que no empleemos términos diferentes para el mismo concepto en la misma traducción. Sin embargo, hay que ser muuuy cautelosos con ellos, porque muchas veces pueden hacer que nuestros texto meta resulten demasiado artificiales y robóticos. Por lo tanto, hay que saber hasta qué punto son útiles y no olvidarse nunca de que, al final, el factor humano sigue siendo imprescindible.
Además de esto, también me he familiarizado con conceptos como el Crowdsourcing y he profundizado mucho en el tema de las traducciones automáticas; haciendo que me forme mi propia opinión sobre el debate de si las nuevas tecnologías ayudan o dañan la traducción profesional. Pues bien, desde mi punto de vista, las nuevas tecnologías son una herramienta tremendamente útil para el ejercicio de la profesión, haciéndonos a todos la vida más fácil, pero hay que saber emplearlas muy muy bien para conseguir que se conviertan en nuestras amigas y no en nuestras enemigas. 
En cuanto a la idea de que, con el tiempo, las máquinas serán capaces de desbancar al ser humano, creo que no; porque, al fin y al cabo, los elementos culturales y humanos van a estar siempre muy presentes en los textos y, en consecuencia, en las traducciones y eso es algo que las máquinas nunca podrán desarrollar.
En fin, ha sido un placer compartir este blog con todos vosotros y espero que hayáis aprendido y disfrutado con él tanto como yo.
¡Un abrazo enorme!

viernes, 18 de mayo de 2012

Déjà Vu X2: Proyectos, memorias y terminologías

¡Hola otra vez a todos!
Como ya adelanté en la entrada anterior, hoy voy a explicar cómo crear proyectos, memorias y terminologías con Déjà Vu X2.

PROYECTOS
Una vez que hemos instalado e iniciado el programa en nuestro ordenador, tenemos que hacer click en Archivo > Nuevo > Proyecto y seguir los diferentes pasos que nos piden (como el nombre del proyecto y las lenguas de origen y destino). Además, tendremos que crear o añadir una terminología para ir creando una base de datos terminológica a medida que traducimos. A continuación, el programa nos solicitará información sobre el cliente (podemos seleccionar uno ya existente o crear uno) y el tema sobre el que versará el proyecto. Por último, hemos de importar los archivos sobre los que vamos a trabajar. Durante la importación, el programa realiza las siguientes operaciones:
- filtra el texto para ocultar la mayoría de los códigos de formato que no sean accesibles
- sustituye los códigos de formato de texto con marcadores de posición ("códigos protegidos") que son difíciles de borrar inadvertidamente
- separa los párrafos en frases según las reglas y excepciones especificadas en Opciones 
- crea el archivo del proyecto con todas las frases originales en una columna y otra columna vacía para el idioma de destino. Habrá tantas columnas vacías como idiomas de destino hayamos seleccionado.
Una vez que la importación ha acabado, veremos la siguiente pantalla:
Como ya he explicado en la entrada sobre la alineación de textos, podemos unir y separar segmentos empleando los siguientes botones:
Como se puede ver en la siguiente imagen, cuando realizamos cambios de este tipo, aparecen números grises entre corchetes o llaves que indican dónde se han producido los cambios.
Una vez que tenemos el texto alineado, comenzamos a traducir en la columna vacía. En cuanto al proceso de traducción propiamente dicho, existe una herramienta tremendamente útil que nos puede ahorrar mucho trabajo y tiempo: la autopropagación, mediante la cual el programa traduce automáticamente aquellos fragmentos que se repitan. Para acceder a ella hay que hacer click en Herramientas > Opciones > Entorno > Autopropagación o, directamente, en el siguiente botón:
Después, cuando traduzcamos el segmento, pulsamos ctrl ↓ en el teclado y nos saldrá un click azul al lado del segmento que hayamos traducido y de todos los que sean iguales.
Además, contamos con otra opción quenos facilita el trabajo. Se trata de la pretraducción, que se encarga de analizar los fragmentos del texto y, comparándolos con fragmentos iguales o similares que hayamos traducido y estén guardados en las memorias, realiza una primera traducción automática que el traductor sólo tiene que revisar.
Para terminar, cuando la traducción está acabada, tenemos que guardar los pares de frases traducidos en la memoria para poderlas usar en el futuro. Para ello hay que hacer click en Proyecto > Enviar proyecto a memoria. Por último, hay que exportar el documento traducido haciendo click en Archivo > Exportar > Proyecto traducido y conseguiremos un archivo .RTF.
Hasta aquí una pequeña introducción sobre la creación de proyectos con Déjà Vu X2. Espero que os resulte útil en vuestras traducciones futuras y os haga la vida un poquito más fácil.

MEMORIA DE TRADUCCIÓN
Como siempre, tenemos que ejecutar el programa y hacer click en Achivo > Nuevo, pero esta vez seleccionamos Memoria. Una vez que hemos elegido el nombre y la ubicación de nuestra nueva memoria, nos aparecerá la siguiente pantalla:

Después de esta sencilla operación, nuestra memoria de traducción ya ha sido creada. Ahora tenemos que llenarla de términos o frases para poder usarla en un futuro. Para hacer esto tenemos varias opciones:
Añadir términos y equivalentes de forma manual: para ello hay que hacer click en Añadir y nos permitirá escribir los recuadros de ambos idiomas.

Importar archivos o memorias ya existentes: Es decir, podemos ampliar nuestra memoria mediante otras memorias que tengamos creadas en otros formatos o en otros programas (por ejemplo, en Access) o mediante otros archivos (también en diferentes formatos); por ejemplo, una alineación de textos realizada con Bitextmx2
Para hacer esto tenemos que hacer click en Archivo > Importar > Datos externos y elegimos el formato que queramos de las opciones que nos dan, que son las siguientes: Memoria de Déjà Vu X2, Memoria de Déjà Vu 2.x/3.x, Texto, Access 95/97/2000/XP, Fuente de datos ODBC, Excel 95/97/2000/XP, Base de datos de Trados WB, IBM TM, TMX y SDLX TM. 
Por último, hay que seleccionar el archivo o la memoria que queramos importar y nos da la posibilidad de eliminar las entradas que se repitan.
Importar proyectos de traducción: la última de las opciones para ampliar nuestra memoria consiste en, una vez que hemos traducido un texto mediante un proyecto con Déjà Vu X2, hacer click en Proyecto > Enviar proyecto a memoria.
Para terminar, se puede también exportar memorias de traducción a diferentes formatos, aunque el universal es el .TMX, para que diferentes traductores que trabajen en diferentes ordenadores con diferentes programas puedan compartir la misma memoria de traducción.
Hasta aquí la explicación sobre memorias de traducción.

TERMINOLOGÍA
Todos sabemos qué es una base de datos terminológica: un archivo compuesto por pares de palabras o frases en diferentes idiomas, además de otras informaciones como la categoría gramatical o el tema. Aunque más o menos he explicado ya cómo hacer una con Déjà Vu X2, voy a hacer un mini-resumen.
Se puede crear una terminología durante el proceso de alineación de textos, haciendo click en Agregar a terminología. En ese momento nos tendremos la posibilidad de escoger entre una terminología ya existente o crear una nueva.
También podemos añadir nuevos términos a la base de datos mientras estemos trabajando en nuestra memoria de traducción haciendo click en el siguiente botón:

Por último, si queremos, también podemos crear directamente una terminología haciendo click en Archivo > Nuevo > Terminología.
Bueno, aquí acaba todo lo básico que debes saber para manejarte con Déjà Vu X2, lo demás sólo consiste en investigar y usarlo mucho.
¡Ah! ¡Se me olvidaba! Si queréis profundizar un poco más en el tema, podéis consultar online la guía de usuario del programa e, incluso, descargarla en pdf.
Ahora sí. ¡Hasta pronto!

miércoles, 16 de mayo de 2012

Introducción a Déjà Vu X2

¡Hola a todos!
Hoy, como ya adelanté en entradas anteriores, voy a hacer una pequeña introducción a las memorias de traducción en general y al programa Déjà Vu X2 en particular.
Las memorias de traducción son, básicamente, bases de datos que guardan, alineadas, unidades (frases, palabras) del texto original y de su traducción de manera que, cuando, en traducciones posteriores, vuelve a aparecer una frase igual o parecida, el propio programa nos ofrece una propuesta de traducción de manera automática. Hay que tener claro que lo que el programa ofrece son únicamente propuestas y que el traductor tiene siempre la posibilidad de no emplearlas.
Este tipo de programas tiene múltiples ventajas, como la segmentación del texto, que dificulta que nos "saltemos" oraciones o que nos perdamos; la búsqueda contextual, que nos permite ver cómo hemos traducido determinada expresión anteriormente; la unificación de multitud de bases de datos, por ejemplo, Déjà Vu X2 en particular permite hasta 28 formatos diferentes; los reemplazos y modificaciones globales, es decir, cuando se realiza un cambio, el programa puede realizarlo de un plumazo todas las veces que aparezca y recordarlo para situaciones posteriores; la facilidad de corrección, el uso y la generación de glosarios; la coherencia del vocabulario y la gran capacidad de memoria.
Por otro lado, también tienen ciertas desventajas, como cometer el error de considerarlos infalibles. Además, la propia  segmentación puede ser un arma de doble filo; pues, si no revisamos la traducción con posterioridad ignorando dicha segmentación, nuestra traducción puede tener un estilo demasiado esquemático y antinatural.
En relación con lo que os acabo de explicar, podéis encontrar un artículo muy interesante en la página web de ASETRAD.
Tras la breve descripción y el posterior análisis de las memorias de traducción en general, voy a explicaros de forma específica el programa Déjà Vu X2, desarrollado por la empresa Atril Language Engineering, SL, que requiere licencia. Sin embargo, es posible descargar de Internet versiones de prueba de diferentes páginas.
Con este programa podemos trabajar con:
* Proyectos: Normalmente incluyen tanto el texto original como los diferentes textos de destino organizados por columnas y, cada frase del  original aparece en una fila diferente. Se puede crear un proyecto con diferentes archivos de origen en todos los formatos que admita el programa (.dvprj, .dvmdb, .dvtdb y .dvftl).
* Memorias de traducción: Están formadas por archivos que contienen pares de frases (original y traducción) que va añadiendo el usuario y que contienen información sobre el tema, el cliente, el usuario, la ID del proyecto y la fecha y hora del mismo.
Pueden ser multilingües.
Las memorias guardan los pares de frases que va añadiendo el usuario a medida que traduce, pero también es posible introducirlos añadiendo bases de datos externas o alineando textos.
* Terminologías: Son archivos que contienen palabras o expresiones cortas (en la lengua original y en diferentes lenguas de traducción), así como información de carácter gramatical, la definición (una para cada lengua meta), información sobre el tema, el cliente y la fecha y hora de registro.
Esta terminología se va formando a medida que el usuario traduce un proyecto, pero también se pueden importar archivos de bases de datos externas en diferentes formatos (ej. Excel, Access).
Después de esta pequeña introducción a este programa tan útil para un traductor, en entradas posteriores explicaré cómo llevar a cabo tanto un proyecto como una memoria de traducción.
¡Hasta pronto!

martes, 15 de mayo de 2012

Bitext2tmx

¡Hola otra vez!
Esta misma tarde he hecho una breve introducción del concepto de alineación de textos paralelos. Sin embargo, me parecía necesario hacer una explicación práctica con un programa real, Bitext2tmx en este caso.
Bitext2tmx es un programa para segmentar y alinear las frases traducidas correspondientes de dos ficheros de texto llano y generar una memoria de traducción para usarla en programas de traducción asistida; como, por ejemplo, OmegaT. Se trata de un programa escrito en el lenguaje de programación Java, por lo que se puede usar en cualquier ordenador que tenga un intérprete de Java disponible. Tiene licencia libre y gratuita y se puede descargar desde SourceForge.
Pues bien, una vez que tenemos en nuestro ordenador el archivo WinRAR que hemos descargado, extraemos todos los documentos en él contenidos y ejecutamos el archivo .jar que nos dará acceso al programa en sí.

Antes de abrir los textos a alinear, hay que tener en cuenta que Bitext2tmx sólo lee archivos en formato .txt, por lo que, si nuestros textos están en cualquier otro formato, hay que asegurarse de convertirlos primero. 
Una vez nuestros textos están en formato .txt, tenemos que introducirlos en el programa. Para ello, hacemos click en Archivo > Abrir y nos aparecerá la siguiente ventana:


Hacemos click en Examinar para cargar el texto origen (en este caso, las instrucciones para realizar un cambio de aceite) y, después seleccionamos la lengua origen (inglés) y, por último, si desplegamos la tercera columna (Selección de la...) nos aparecerán las siguientes opciones: ISO-8859-1, UTF-8 y Por defecto. Tenemos que elegir la primera de las opciones. Después, realizamos la misma operación con el segundo texto, el llamado texto meta que, en este caso, será en español. Entonces, le damos a Aceptar y nos aparecerá una pantalla con los textos supuestamente alineados. Sin embargo, podremos comprobar que esto no es exactamente así.

Como vemos, los textos no están correctamente alineados, por lo que, empleando los botones situados bajo los textos, debemos alinearlos manualmente hasta conseguir el resultado idóneo:

Una vez nuestros textos están alineados, hacemos click en Archivo > Guardar como... y guardamos nuestra alineación en formato .tmx, de manera que podrá ser empleada posteriormente en memorias de traducción.
Hasta aquí la explicación del funcionamiento de Bitext2tmx. Hay que tener en cuenta que otros programas de alineación de textos paralelos pueden tener sus propias características particulares; pero, existen también una serie de características comunes, por lo que, sabiendo utilizar uno, no nos costará mucho aprender a utilizar otros.
En la próxima entrada hablaré de un tema íntimamente relacionado con esto, el funcionamiento de las memorias de traducción y, en concreto, de Déjà Vu X2
¡Espero que os resulte de utilidad y hasta la próxima! 

Alineación de textos paralelos

¡Hola a todos!
Hoy vamos a hablar de un concepto muy presente para todos los traductores: los textos paralelos.
En primer lugar, para aquellos que no hayáis oído hablar de ellos antes, voy a explicar en qué consisten. Los textos paralelos son textos originales en dos lenguas diferentes con el mismo contenido. Como podréis imaginar, este tipo de textos son de gran utilidad para la traducción especializada y las memorias de traducción nos ayudan enormemente con esto.
Una vez que sabemos qué son los textos paralelos, abordamos el tema de la alineación. Ésta consiste en comparar textos paralelos en dos o más idiomas haciendo coincidir los fragmentos que expresan la misma información. ¿Para qué sirve esto? Pues bien, cuando estemos traduciendo algún texto de este tipo, si previamente tenemos en nuestra memoria de traducción la alineación de estos textos, la propia memoria nos dará una posible traducción para ella, que nosotros podremos o no aceptar como válida en ese caso concreto. De esta manera, el proceso de traducción se aligera y facilita mucho, además de que se evitan posibles errores o faltas de concordancia dentro del mismo texto o de textos parecidos.
Pero, ¿cómo se alinean los textos? En general, la mayoría de memorias de traducción, como Déjà Vu X2, contienen su propio sistema de alineación de textos; sin embargo, existen programas, como Bitext2tmx, cuya función es únicamente la de alinear textos. Esta alineación se guarda en formato .tmx, que es compatible con todas las memorias de traducción; por ejemplo, OmegaT o Trados. De esta manera, podemos alinear nuestros textos paralelos con Bitext2tmx y emplearlos sin problemas en nuestras memorias de traducción.
Aquí os dejo una breve introducción sobre estos conceptos, pero en próximas entradas desarrollaré el proceso de alineación mediante Bitext2tmx y también el funcionamiento de la memoria de traducción Déjà Vu X2.
¡Hasta dentro de poco! :)

jueves, 26 de abril de 2012

Gestión de proyectos 2

Hace un tiempo os hablé de la gestión de proyectos en términos muy generales. Hoy vamos a profundizar un poco más en este ámbito y vamos a ver de forma práctica cómo se puede gestionar un proyecto.
Para empezar, la primera vez que en clase oímos hablar del término que ahora nos ocupa, lo hicimos realizando la gestión de un proyecto ficticio con Excel. En este caso, la herramienta informática era un mero soporte donde anotábamos la fecha de inicio, la de fin y la duración de cada actividad y cada trabajador mediante en una tabla. El proceso real de gestión lo realizamos íntegramente nosotros, calculándolo todo mediante "la cuenta de la vieja". El resultado de esta operación fue el siguiente:
Planificación de la traducción de un manual de usuario

Asignación de los recursos disponibles para la traducción al español

Análisis de superposición de tareas para la traducción al español
Sin embargo, unos días más tarde, la profesora nos habló de un programa de gestión de proyectos que haría, en este sentido, nuestra vida mucho más fácil. Se trata de Openproj.
Openproj es un software gratuito con licencia CPAL que surgió como alternativa a Microsoft Project y que está disponible para Windows, Mac, Unix y Linux.
Su principal característica es que, mediante las gráficas de Gantt, podemos tener una imagen mucho más visual de nuestro proyecto. A continuación, os explicaré el funcionamiento de este nuevo e interesante programa:
Una vez que hemos instalado Openproj en nuestro ordenador y lo hemos iniciado, nos va a salir una ventana preguntándonos si queremos crear un proyecto o abrir uno ya existente.
Como es la primera vez que lo usamos, creamos un proyecto. Ahora, se nos va a abrir el programa como tal, en blanco, para que podamos empezar a rellenarlo.
A continuación, tenemos que determinar el horario de trabajo que vamos a seguir durante el proyecto, es decir, cuántos días a la semana y cuántas horas al día se va a trabajar. Para eso, tenemos que entrar en Herramientas - Cambia horario de trabajo y nos saldrá la siguiente pantalla:
Si seleccionamos un día en concreto, veremos como a la izquierda nos aparece de qué hora a qué hora está programado el horario de trabajo por defecto y podemos variar ese horario para un día concreto, manteniendo los demás igual. Si seleccionamos el botón Opciones..., podremos concretar las horas de trabajo al día, a la semana o al mes que queremos por defecto. Por otro lado, si seleccionamos Nuevo... podemos crear un nuevo calendario predeterminado además de los ya existentes (Estándar, 24 horas y Cambio nocturno). Una vez que ya hemos seleccionado el horario de trabajo, podemos proceder a gestionar nuestro proyecto.
Para empezar, ponemos en la columna llamada Nombre todas las actividades a realizar durante el proyecto y, automáticamente, se nos rellenarán las columnas Duración (1 day?), Inicio (con la fecha de inicio del proyecto y la hora de inicio de la jornada laboral. Ej: 26/04/12 8:00) y Terminado (con la misma fecha de inicio del proyecto, porque tenemos que la duración de la tarea es un día, y la hora de fin de la jornada laboral. Ej: 26/04/12 17:00). 
Cuando tengamos todas las tareas incluidas, comenzamos a modificar el resto de los datos. Por ejemplo, podemos incluir determinadas tareas dentro de alguna otra para indicar que dependen de ella. 
Como vemos en la imagen, tenemos el proyecto Proyecto español, pues se trata de la traducción al español. Dentro de él tenemos tres actividades: Traducción manual, Traducción ayuda en línea y Maquetación y, dentro de las dos primeras tenemos Traducción, Capturas, Corrección y Revisión. En todas ellas hemos introducido la duración que hemos considerado y, automáticamente, se ha programado una fecha de inicio y una de fin. Como aún no hemos modificado las fechas de inicio, que será nuestro siguiente paso, todas empiezan el mismo día. Además, como podéis comprobar, las barras de la derecha de la pantalla nos muestran, de forma gráfica, la duración de cada una de las actividades.
A continuación vamos a cambiar las fechas de inicio de las actividades, pues no hay algunas que no pueden iniciarse hasta que otra ha terminado. Por ejemplo, no se podrá maquetar hasta que el resto de las actividades hayan acabado.
Para relacionar estas actividades, vamos a utilizar las barras de la derecha. Para ello, seleccionamos la actividad que queramos modificar y nos va a salir una flecha que tenemos que llevar hasta la barra de la actividad con la que nos interese relacionarla. Además, si hacemos click en la flecha, nos saldrá un recuadro en el que podremos especificar la relación entre ambas acciones (FF: Final-Final; FS: Final-Principio; SF: Principio-Final y SS: Principio-Principio)
De esta manera, podemos ir relacionando todas las acciones. Por último, podemos determinar ptras opciones más avanzadas haciendo doble click en el nombre de una determinada tarea como, por ejemplo, asignar a una persona concreta dicha tarea (para ello debemos haber introducido antes esos datos), fechas límite, etc.
Pues hasta aquí este pequeño manual de iniciación de Openproj. ¡Espero que os resulte útil!

viernes, 9 de marzo de 2012

Memorias de traducción y traducción automática


¡Hola a todos!
Hoy voy a hablar de dos herramientas que pueden ser muy útiles, pero muy traicioneras, a la hora de traducir: las memorias de traducción y la traducción automática.
Las primeras están basadas en un almacén de oraciones, palabras y sintagmas que se va engrosando a medida que se realizan traducciones, creando así una base de datos y un glosario formado progresivamente, traducción a traducción. Cuando se introduce un nuevo texto para traducir, la memoria rebusca en su base de datos y propone posibilidades de traducción que el traductor puede usar o no. Un ejemplo de este sistema es el programa Déjà vu.
Imagen del programa Déjà vu
Por otro lado, el sistema de traducción automática interpreta las diferentes oraciones que conforman el texto y, una vez que distingue las palabras y asigna un equivalente en la lengua de destino, intenta reordenarlas según el orden sintáctico característico de la lengua meta para crear el texto final y el traductor sólo tendría que revisarlo y corregir lo que esté mal. Este sistema tiene la ventaja de que puede utilizarse a pesar de no haber traducido antes nada parecido.
Sin embargo, en general, el resultado no suele ser demasiado satisfactorio y, en muchas ocasiones, el traductor habría ahorrado tiempo si hubiera traducido el texto él mismo.
Veamos un ejemplo de por qué no podemos tener confianza ciega en este tipo de programas:


El traductor automático de El Mundo tradujo al inglés la frase "ser duro" como "to be a five-peseta coin". Esto me parece una muy clara muestra de que no nos podemos fiar al cien por cien de estas traducciones y que una revisión por parte de un profesional es completamente imprescindible.
Pues bien, ya hemos visto que estos dos tipos de herramientas pueden ser muy útiles pero que cada una de ellas tiene sus ventajas y sus inconvenientes. No obstante, la tecnología avanza muy deprisa y ya se están desarrollando herramientas que presentan las virtudes de ambos. Ante esto, el traductor puede sentirse muy amenazado, pero una buena traducción necesita siempre el factor humano y, en vez de sentirnos atacados por estas nuevas tecnologías, tenemos que convertierlas en nuestras aliadas y utilizarlas a nuestro favor, para que nos faciliten el trabajo, lo que siempre se agradece; porque, si no, aún seguiríamos traduciendo con lápiz y papel.


miércoles, 29 de febrero de 2012

Gestión de proyectos

Esta semana, en clase, hemos visto un aspecto relacionado con el mundo laboral de la traducción, aunque no tanto con la traducción en sí misma: la gestión de proyectos. 
Se trata de algo muy necesario para el día a día de un traductor profesional que tiende a dejarse de lado en muchas ocasiones.
Imaginémonos la siguiente situación: nos encargan un proyecto de traducción que tiene que reunir una serie de requisitos (traducción, corrección, revisión, maquetación...) en un tiempo determinado. Antes de ponernos a traducir como locos, hay que gestionar y diseñar un planning de cómo vamos a repartir el tiempo que tenemos y si vamos a necesitar ayuda de otros profesionales. Hay que calcular el número de horas que vamos a tardar en realizar cada una de las fases del proyecto y, si sobrepasan el tiempo del que disponemos antes de hacer la entrega, no nos queda otra que contratar a gente. 
Una vez que tomamos esta decisión, hay que repartir el trabajo, calculando qué va a hacer cada uno y cuánto tiempo le va a llevar. Así, cuando ya sepamos cuanta gente necesitamos para entregar nuestro trabajo a tiempo, tenemos que asignar a cada persona y función una fecha de inicio determinada (y una duración) que dependerá del resto de trabajos.


¡Ojo! Recordad que sois vosotros los que pagáis a vuestros colaboradores, por lo que, cuantos menos, mejor; siempre y cuando no se sobrepasen las 8 horas de la jornada laboral.
En conclusión, se trata de una práctica importantísima para realizar correctamente un encargo sin morir en el intento, aunque supone un auténtico encaje de bolillos... ¡Paciencia!


La polémica


Tras analizar el artículo de Estefanía Pérez Jiménez,  "Crowdsourcing, traducción colaborativa, comunitaria y CT3"  en La linterna del traductor, he llegado a la conclusión de que las nuevas tecnologías, especialmente Internet, están afectando mucho al mundo laboral de la traducción lo que, implícitamente, lleva consigo la polémica.
En primer lugar, hay que explicar que estas nuevas formas de trabajo consisten en traducir entre un grupo de profesionales, voluntarios, lingüistas o usuarios una gran cantidad de contenido que puede estar supervisada por un profesional de la traducción para asegurar la calidad del resultado final (es el caso del crowdsourcing y la traducción colaborativa) o no (como en la traducción comunitaria). 
Un ejemplo de traducción mediante crowdsourcing o traducción comunitaria es la que ha llevado a cabo la  red social Facebook para traducir sus nuevas aplicaciones, pidiendo voluntarios entre sus usuarios. Otro ejemplo, esta vez de traducción comunitaria, es el subtitulado de películas o series de televisión colgadas en las páginas web.


A priori, quienes más salen ganando con este tipo de sistema de trabajo son las empresas; pues lo que buscan es una traducción rápida y económica y los usuarios, que obtienen el producto final en un periodo de tiempo muy corto y, por lo general, gratis.
Sin embargo, ¿es favorable esto para el traductor profesional? Pues bien, muchos creen que no. En primer lugar, el hecho de que una traducción la realicen "aficionados" sin ningún tipo de supervisión supone que la calidad del producto final no va a ser la mejor. Además, la cantidad de encargos que reciban los traductores profesionales disminuirá.
Por otro lado, la habrá traducciones que nunca se podrán realizar con este tipo de sistemas, como las traducciones muy especializadas, las juradas, las literarias... Lo que supone que los profesionales siempre tendrán un abanico muy amplio de posibilidades. 
Otro argumento a favor de estos nuevos métodos es que, cuando surgieron la traducción asistida por ordenador y las memorias de traducción, muchos pusieron el grito en el cielo y, actualmente, son "la mano derecha" de cualquier traductor.
Yo personalmente veo las dos opiniones y considero que ambas tienen parte de razón, pero que Internet es un medio que fomenta este tipo de asociaciones y que, hoy por hoy, es el presente y el futuro de las comunicaciones y, por lo tanto, del mundo profesional en general. En tal caso, creo que lo que los traductores deben (debemos) hacer es abrirnos a las nuevas posibilidades que este medio nos ofrece y tratar de aprovecharnos de ellas, en vez de convertirnos en sus victimas; es decir, sacarles partido para que se vuelvan nuestras aliadas y no nuestras enemigas. 
En cualquier caso, habrá que darle tiempo al tiempo y ver qué sucede y si seremos capaces de sobreponernos a esta situación.

martes, 21 de febrero de 2012

Presentación

Hola a todos:
Soy Helena, una estudiante de último año de Traducción e interpretación.
Este blog surge como ejercicio para la asignatura Informática aplicada a la traducción y, en él, comentaré los temas tratados en clase y lecturas y las fuentes que puedan resultar útiles para la actividad traductora. Además de otros temas y aspectos relacionados con la asignatura. Por último, ampliaré la información sobre las materias en las que encuentre un mayor interés.
Tras esta pequeña presentación, sólo me queda daros la bienvenida y esperar que mis entradas os sean de utilidad y las encontréis interesantes.
¡Un saludo!